martes, 25 de enero de 2011

Los Hornets en peligro de extinción




Los Hornets están siendo la gran sorpresa de la primera parte de esta temporada en la NBA, sin embargo la 
posibilidad del traslado de la franquicia amenaza a la ciudad de New Orleans.

 
Los New Orleans Hornets están siendo protagonistas de esta primera parte de la temporada, por una parte positivamente y mereciendo estar actualmente situados en la tercera posición del Oeste con 30 victorias y 16 derrota, aunque la mala noticia para la ciudad que un día fue arrasado por el huracán Katrina, es que tras la compra de la franquicia por parte de la NBA, la ciudad del jazz se puede quedar sin baloncesto a partir de la temporada que viene.

Nadie discute que los Hornets están siendo una de las grandes sorpresas por sus resultados una vez llegados al ecuador de la competición sobre todo tras el desastre de temporada que los de New Orleans realizaron, lo que propició la temprana destitución de Byron Scott del banquillo de los Hornets.

Monty Williams, actual técnico de los Hornets
A inicios de temporada nadie apostaba por estos Hornets que incluso tenían encima la amenaza de la marcha de Chris Paul. Sin duda su hombre franquicia. El tiempo y la dirección desde el banquillo de Monty Williams empezaron a dar un nuevo aire a la franquicia del estado de Louisiana que poco a poco y con una mentalidad defensiva empezó a cosechar grandes resultados.

Ahora bien tras las grandes noticias con los buenos resultados deportivos, los problemas nacieron a partir de los malos resultados económicos que propiciaron la intervención de la NBA comprando esta la franquicia de la ciudad de New Orleans con el fin de intentar mantener dicha franquicia en la ciudad de la cuna del jazz.

Desde 2005 tras el desastre del Katrina que acabó con un gran número de vidas humanas, la situación económica de la ciudad atraviesa por una gran crisis lo que ha desencadenado que los dos propietarios de la franquicia de los Hornets, George Shinn con el 65% del equipo y Gary Chouest con el 35% y que fue muy afectado por el vertido de fuel en el Golfo de México, no llegasen a un acuerdo para una solución inmediata con el fin de sanear la franquicia.

Ante dichos problemas, el Comisionado de la NBA, David Stern, no tuvo otro remedio que anunciar la adquisición de los Hornets por parte de la Liga argumentando que: "En ausencia de cualquier comprador viable que busque comprar a los New Orleans, le recomendé a la Junta de la NBA que la mejor manera de asegurar la estabilidad y los fondos adecuados de la franquicia sería que la liga intervenga, complete la transacción y asuma el control".

Con esta compra de la franquicia por parte de la NBA, la probabilidad de que el equipo abandone la ciudad sobrevuela sobre New Orleans. Aunque desde 2005 tras el Katrina, la NBA se volcara con la ciudad incluso trasladando momentáneamente a Oklahoma la franquicia y haciendo obras para ayudar a su reconstrucción la mayor preocupación de los aficionados al baloncesto en New Orleans es que la franquicia ponga rumbo a otras ciudades que ya suenan como son Chicago, Anaheim, Kansas o Seattle.

Una de las últimas posibilidades de mantener a los Hornets en New Orleans está centrada en la figura de Jack Sperling, actual vicepresidente de los Minnesota Wilds de la NHL y que hizo posible la venta de los Anaheim Ducks en 2005.

Sin duda los Hornets se preparan para un fin de temporada muy movido cuando en junio de este año 2011 dos grandes asuntos puedan marcar un antes y un después en el equipo de la ciudad del corazón de la América negra: el futuro de la franquicia en New Orleans y el contrato de su estrella Chris Paul.


Mientras los verdaderos protagonistas del equipo, los jugadores y el entrenador Monty Williams no se han descentrado por todos los problemas que rodean a la franquicia y tras un buen inicio de temporada con un 11-1 y un regular mes de diciembre, una racha de nueve victorias consecutivas, han aupado sorprendentemente a los Hornets a los puestos más altos de la Conferencia Oeste.

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